Este trabajo tiene por objetivo exponer sobre la posición del Estado ante los otros actores. Actualmente, el Estado nacional ya no tiene frente a sí a los mismos actores dispersos, relativamente previsibles, que podía dominar fácilmente. El Estado tiene frente a sí a actores más numerosos, más heterogéneos, más independientes, que son capaces de aliarse entre ellos y de funcionar sin respetar fronteras. Estos actores disponen de un gran poder de negociación; logran penetrar en el Estado e influenciarlo más de lo que ellos mismos son influenciados. Al mismo tiempo, el Estado nacional se ha diversificado extraordinariamente hasta el punto de hablar de un solo actor en este conglomerado de actividades diversas parece una ficción. En definitiva, el juego entre actores de la vida económica y de la vida política se ha transformado radicalmente a causa de la evolución acelerada de las sociedades post-industriales. Las relaciones de poder, los medios para lograr influencia, las comunicaciones y los problemas ya no son los mismos. Si se quiere reflexionar seriamente sobre el funcionamiento del Estado frente a los otros actores, se debe tomar conciencia de la realidad del mundo postindustrial y analizar las tendencias que dominan nuestras sociedades: 1) evolución hacia la complejidad; 2) aumento de la libertad de elección de los individuos; 3) la transformación de la lógica económica; y 4) la mediatización de las relaciones humanas. En otros tiempos, el Estado encarnaba el interés general frente a los intereses particulares; actualmente esta concepción está a punto de cambiar. Ya no se trata de hacer prevalecer el interés general sino de hacer emer
ger un consenso suficiente alrededor de una visión aceptable de interés general para los que tendrán que aplicarlo en sus decisiones. Hecho que implica no centrarse más sobre la decisión sino sobre los procesos de su elaboración, sobre su puesta en práctica y sobre los resultados que de ella se obtengan. La transformación de las condiciones generales en que se desarrollan las actividades humanas transforma radicalmente los sistemas de relaciones humanas en cuyo seno gobernantes y funcionarios tenían costumbre de actuar. Se debe hacer frente a una crisis de legitimidad de orden burocrático al mismo tiempo que a una crisis de orden moral e intelectual en los hombres de Estado. Para avanzar en la renovación de las formas de intervención del Estado se concluye efectuando algunas observaciones de interés general.
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Crozier, Michel
La posición del Estado ante los otros actores
En: Cuadernos de Documentación e Información Municipal. -- no. 26 ((Abr. 1996), 0). -- Granada : UIM, (Abr. 1996)
Este trabajo tiene por objetivo exponer sobre la posición del Estado ante los otros actores. Actualmente, el Estado nacional ya no tiene frente a sí a los mismos actores dispersos, relativamente previsibles, que podía dominar fácilmente. El Estado tiene frente a sí a actores más numerosos, más heterogéneos, más independientes, que son capaces de aliarse entre ellos y de funcionar sin respetar fronteras. Estos actores disponen de un gran poder de negociación; logran penetrar en el Estado e influenciarlo más de lo que ellos mismos son influenciados. Al mismo tiempo, el Estado nacional se ha diversificado extraordinariamente hasta el punto de hablar de un solo actor en este conglomerado de actividades diversas parece una ficción. En definitiva, el juego entre actores de la vida económica y de la vida política se ha transformado radicalmente a causa de la evolución acelerada de las sociedades post-industriales. Las relaciones de poder, los medios para lograr influencia, las comunicaciones y los problemas ya no son los mismos. Si se quiere reflexionar seriamente sobre el funcionamiento del Estado frente a los otros actores, se debe tomar conciencia de la realidad del mundo postindustrial y analizar las tendencias que dominan nuestras sociedades: 1) evolución hacia la complejidad; 2) aumento de la libertad de elección de los individuos; 3) la transformación de la lógica económica; y 4) la mediatización de las relaciones humanas. En otros tiempos, el Estado encarnaba el interés general frente a los intereses particulares; actualmente esta concepción está a punto de cambiar. Ya no se trata de hacer prevalecer el interés general sino de hacer emer
ger un consenso suficiente alrededor de una visión aceptable de interés general para los que tendrán que aplicarlo en sus decisiones. Hecho que implica no centrarse más sobre la decisión sino sobre los procesos de su elaboración, sobre su puesta en práctica y sobre los resultados que de ella se obtengan. La transformación de las condiciones generales en que se desarrollan las actividades humanas transforma radicalmente los sistemas de relaciones humanas en cuyo seno gobernantes y funcionarios tenían costumbre de actuar. Se debe hacer frente a una crisis de legitimidad de orden burocrático al mismo tiempo que a una crisis de orden moral e intelectual en los hombres de Estado. Para avanzar en la renovación de las formas de intervención del Estado se concluye efectuando algunas observaciones de interés general.
1. XE; 2. EUROPA; 3. ESTADO; 4. FUNCION DEL ESTADO; 5. RELACIONES ESTADO Y SOCIEDAD; 6. EVOLUCION DEL ESTADO; 7. CONTEXTO INTERNACIONAL