LA AVENIDA DE MAYO
En: TODO ES HISTORIA. -- 1 ed,. -- no. 333 (ABRIL, 1995). --
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1966
Para que Buenos Aires se modernizara tenía que cambiar se aspecto. La herencia colonial no estaba viva sólo en las costumbres, en su ritmo aún pausado, en los hábitos y mentalidad se sus gentes. También lo estaba en sus calles, en los viejos edificios y casonas.
Si se pretendía cambiar la cara a la ciudad, había que demoler, en el sentido no solo literal sino también figurado, esos restos del pasado. Pero había que erigir sobre sus ruinas los nuevos símbolos del progreso. En suma, Buenos Aires debía parecerse más al París lujoso que al Madrid grisáceo y pobretón. Al intendente Torcuato de Alvear se le ocurrió abrir grandes avenidas al estilo parisino.
Pero, paradoja argentina, lo español reapareció y se enseñoreó en la Avenida de Mayo, proyectada en 1884 e inaugurada diez años después.
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